Impresiones, Crítica, Poesía: Saciar emociones, soltar amarras, decir lo que pienso, expresar lo que parece, pisar el firme, derramar silencios...
Buscar este blog
domingo, 27 de septiembre de 2020
Las reflexiones de Rosa. N.N. – Día 197, 27 de septiembre
sábado, 26 de septiembre de 2020
La importancia de ser quien eres. N.N. – Día 196, 26 de septiembre
No eres más que yo,
no soy más que tú.
No dejes que te arrasen
ni te invadan, ni te pisen.
No permitas que nadie
te humille, te ignore,
te ridiculice, te grite.
Defiende tu sitio
con las mejores armas:
la razón y la palabra.
Defiende tu persona
con el silencio
cuando el contrario
busque gratuito
el enfrentamiento.
Nadie es más que tú,
nadie es más que nadie.
Tenemos diferentes
profesiones, estudios,
vivencias, entornos,
pero somos personas,
seres humanos por igual,
con honor, sentimientos,
capacidad, voluntad,
derechos, libertad.
No eres una marioneta
y nadie es más que tú.
Haz valer ante ti y los demás
la importancia de ser tú.
©María José Gómez Fernández
viernes, 25 de septiembre de 2020
Un cerdo en el edificio. N.N. – Día 195, 25 de septiembre
Si en tu edificio no hay un cerdo entonces tienes mucha suerte, pero seguro que en muchos edificios hay al menos un cerdo, y no precisamente de esos que comen bellotas y de todo, y se revuelcan en barro, no, sino un cerdo en su acepción de persona sucia y grosera.
Me explico, aunque creo que ya se intuye por dónde voy. Me refiero a persona grosera porque no tiene consideración con los demás y realiza acciones con las que falta al respeto a otras personas. Y me refiero a persona sucia por su comportamiento incívico, insalubre y poco higiénico. ¿Por qué? Pues porque no tiene contemplaciones cuando se dedica a arrojar basura por doquier en el edificio donde vive y que comparte con otros vecinos: papelitos, papelotes, trozos de cartón, fragmentos de basura menor, mascarillas sucias, bolsas de basura chorreando líquido apestoso que mancha el suelo por donde pasa, y lo último, bolsas de basura rotas conteniendo cualquier resto orgánico, plástico, papel y vidrio -posiblemente con la intención de que su contenido, sin separar para reciclaje, se desparrame por cualquier parte-.
No sé si has tenido la fortuna de no toparte con alguien así, pero si no es el caso, entonces puedes decir como yo que hay un cerdo en tu edificio.
©María José Gómez Fernández
Publicado originalmente en El Doblao del Arte.
jueves, 24 de septiembre de 2020
Un soplo de aire. N.N. – Día 194, 24 de septiembre
Vorágine, carreras para llegar a todas partes, prisas, estrés, obligaciones, horarios, contratiempos, reloj, reloj, reunión, terminar el trabajo, dar cuentas, hacer informes, correr para volver a casa, correr para llegar a todas partes, comprar, los olvidos, cocinar, horarios, horas que se echan encima, horas idas, horas a las que no llegas, horas que se pasan y no vuelven más, comidas, cenas, desayunos, cafés, encuentros frugales, encuentros virtuales, encuentros anhelados, y vuelta a las prisas, prisas hasta para ir a dormir, prisa por conciliar el sueño, el sueño que no llega, que no quiere apoderarse de uno, el descanso sin el sueño, el descanso a medias, hasta que suena el despertador, lo apagas de un manotazo, procurando no romperlo para no tener que comprar otro, y las prisas, más prisas, para asearte, vestirte con tu disfraz de competencia y resolución, de jovialidad, de sonrisa dibujada, y para qué tanta sonrisa que queda tapada por la mascarilla, y antes de salir a la calle, un poco de carmín que nadie verá, y una línea en los ojos, y a correr, para llegar a tiempo, ese tiempo que luego falta para todo lo que uno necesita hacer para desahogar y llenar su espíritu...
Vivimos en un bucle de ritmo desenfrenado y absurdo. Un poco de aire, por favor.
©María José Gómez Fernández
Publicado originalmente en El Doblao del Arte.
miércoles, 23 de septiembre de 2020
Sentimientos, sin más. N.N. – Día 193, 23 de septiembre
Ya no me empeño
en poner nombre
a los sentimientos.
Ya no me empeño,
solo los siento,
a veces los comparto,
y casi siempre
me los dejo dentro.
©María José Gómez Fernández
Publicado originalmente en El Doblao del Arte.