jueves, 17 de septiembre de 2020

Duendes y musas. N.N. – Día 187, 17 de septiembre

No sé cómo empezó esto de que me gustara escribir pero ya hace tiempo que lo hago, así como desde los 12 o 14 años. Desde entonces, aunque con algún intermedio, no he podido parar. Escribir me ha servido para desahogar emociones, pensamientos, sentimientos, y también para inventar alguna fantasía, imaginar historias, ponerme en la piel de otros. Escribir es como pintar, como componer música, como diseñar un edificio, un proyecto; es crear, y a mí me sirve para sacar lo que llevo dentro, que no tiene que ser algo privado, también puede ser algo público, algo que ves y te descoloca, una injusticia, o algo curioso, o algo gracioso, o una opinión que sientes que debes ofrecer.

Estos días los duendes y las musas no me han dejado del todo. Ojalá alguien me haya echado en falta. Tanto quehacer y tan poco tiempo han impedido que escribiera en este y mi otro blog, pero bueno, ya he vuelto a la carga.

©María José Gómez Fernández

miércoles, 16 de septiembre de 2020

Sigo en el otoño. N.N. – Día 186, 16 de septiembre

Hay previsión de lluvias
y bajada de temperaturas...

¡Y mira que hacía falta!
¡Y mira que lo anhelaba!

Pero ahora que se acerca
y que el otoño nos habla,
ahora que los días
empiezan a ser más cortos,
que anochece más temprano,
el cielo gris me cubre de soledades
y más echo en falta tu regazo
y tus cálidas manos, sus caricias,
y los besos y los abrazos.

Ahora que el frío se anuncia
me doy cuenta:
desde tu partida,
a pesar de la primavera
y del verano,
yo sigo en el otoño.

Ahora me doy cuenta
de que no dejé de sentir
ni soledad ni frío,
a pesar del calor
del verano y en derredor,
pero ahora lo noto con más fuerza:
yo sigo en el otoño.

©María José Gómez Fernández

lunes, 14 de septiembre de 2020

La Tierra llora. N.N. – Día 183, 13 de septiembre

La NATURALEZA es pasado, lo dice la tierra y el mar; es hogar, es vida, es futuro, no es solo un lugar más para TURISMO, que también; es CULTURA: sus paisajes, inspiración de artistas. Es ciencia: geología, biología, agricultura... El ser humano es una pequeña parte de esa gran conjunción en armonía, y la que más daño hace al resto. Si nos acopláramos mejor con el conjunto, en actitud de COMPAÑERISMO con nuestra madre Tierra, conviviendo y desarrollándonos en forma sostenible para el planeta, contribuiríamos a mantenerla en un estado de eterna JUVENTUD. Pero la Tierra llora. ¿Nadie la oye?

©María José Gómez Fernández

Originalmente publicado en El Doblao del Arte.

Publicado en Cinco PalabrasRELATO DEL MES DE SEPTIEMBRE (III): PURA SÁNCHEZ, DIRECTORA DEL ALBERGUE JUVENIL EL ESCORIAL

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...