Por favor, un poco de silencio y de tranquilidad.
©María José Gómez Fernández
Publicado originalmente en El Doblao del Arte.
Impresiones, Crítica, Poesía: Saciar emociones, soltar amarras, decir lo que pienso, expresar lo que parece, pisar el firme, derramar silencios...
Por favor, un poco de silencio y de tranquilidad.
©María José Gómez Fernández
Publicado originalmente en El Doblao del Arte.
Es inhumano.
Isa se cambia de postura, se cambia de ropa, se cambia de sitio en la silla, en el sofá, en la cama, se cambia de habitación, a una más fresca, y nada, nada de nada, la sensación solo se modifica ligeramente.
<<Maldito calor de las narices, que no me deja ni pensar>>.
Se acerca al frigorífico para beber agua fresquita y cuando abre la puerta no puede evitarlo, después de desenroscar el tapón de la botella la empina, sin importarle que le caiga el agua por fuera de la boca -<<¡más agradable que ese frescor no hay nada!>>-, y entre tanto, desde el interior del frigorífico se percibe una sensación parecida a una corriente de aire fría, tan increíble que no la deja moverse de allí por unos segundos que le resultan eternos, hasta que de pronto decide cerrar la puerta porque no es bueno mantenerla abierta tanto rato.
La experiencia de la puerta del frigorífico es tan maravillosa que cada vez que tiene ocasión la repite.
Después le queda el consuelo del ventilador, de la brisa nocturna que entra por la ventana, del aire acondicionado en las horas más duras del día; y esperar que la mini ola de calor pase pronto, y el verano también, que cada año vuelve con más agresividad para quemar la sangre, alterar los ánimos, hinchar los cuerpos, hacer que la respiración falte...
Le gusta ver imágenes que le sugieran frío.
Disfruta con el pronóstico del tiempo para la zona norte del país.
Se tumba en la cama y lee hasta quedarse dormida y el libro se le cae de las manos.
Por la mañana el ambiente es mucho más normal... Por la mañana dará un paseo a primera hora...
Y entre esos pensamientos y la lectura interrumpida por el sueño, enfila la noche, burlando el calor.
©María José Gómez Fernández
Descorcha la botella y sirve un vino,
vamos a beber el tiempo a sorbos,
vamos a paladear nuestros momentos,
los pasados y los que puedan venir.
Vamos a brindar por un futuro
que sea posible para los dos,
en un lugar sin nombre,
en un año sin fecha,
despojados, borrados,
de nuevo escritos y dibujados.
Descorcha la botella y sirvo un vino,
con aromas de vida e ilusión.
Brindemos por nosotros.
Siempre más, nunca más.
©María José Gómez Fernández
Publicado originalmente en El Doblao del Arte.
A pesar de tanta normativa autonómica, institucional, empresarial, etc., etc. -parole ♫♪♫♪ parole ♪♫♪♫ parole ♪♫♪♫-, la incertidumbre reina en el ambiente. Hay aspectos que parecen estar bien cubiertos pero otros se tratan de una forma general, como por encima, y dejan la decisión última al buen entendimiento de cada cual o de la entidad o persona responsable.
Está claro lo de la distancia de seguridad y las medidas higiénicas pero faltan otras especificaciones. Basta leerse cualquier normativa autonómica al respecto. Eso sí, lo que falte por incluir, por regular, solo podrán echárselo en cara a ellos mismos, que la han redactado.
De todas formas, amén de normativas, en este país, lástima de país, mucha gente carece del sentido de responsabilidad social, individual, de civismo, de educación mínima, y de ahí el pillaje que predomina en los comportamientos, siempre queriendo saltarse la norma, buscar algún resquicio para burlar las restricciones. Durante todos los días del Estado de Alarma hemos podido ver algún ejemplo de alguien que se las ingeniaba para incumplir la normativa, la recomendación o lo que fuera, y poder seguir haciendo su santa voluntad. Ahora con la nueva normalidad también está ocurriendo lo mismo y hay quien se comporta como si nada hubiera ocurrido, como si fuera inmune a todo, como si el virus ya no fuera una amenaza, en muchos casos mortal, como si el virus nunca hubiera existido. ¿Qué virus?
Todo junto, normativas incompletas e individuos que las incumplen sistemáticamente, todo junto genera incertidumbre, y la incertidumbre a su vez, genera cautela y hasta miedo, al menos entre los que sí son responsables en su comportamiento y tienen conciencia de que vivimos en sociedad.
©María José Gómez Fernández
Publicado originalmente en El Doblao del Arte.
©María José Gómez Fernández
Publicado originalmente en El Doblao del Arte.
Publicado en Cinco Palabras. RELATO DEL MES DE JUNIO (IV): MARA TORRES, PERIODISTA @MARATORRES_ @ELFAROSER