viernes, 2 de octubre de 2020

Azul clavado. N.N. – Día 202, 2 de octubre

Tengo el azul clavado
en algún recodo
del recuerdo,
el azul del mar,
ribeteado del blanco
que corona
las crestas de las olas,
las aguas que el viento
levanta.

Mar azul, blanco, dorado,
pero azul, en algún recodo
del recuerdo te tengo,
azul, mar, clavado.

©María José Gómez Fernández

jueves, 1 de octubre de 2020

Octubre 2020. N.N. – Día 201, 1 de octubre

Obra antológica de geniales relatos,
Carmín y Chocolate, dos partes,
Tomos de este libro solidario con ACNUR.
Un proyecto generoso para volar y navegar,
Barco de 168 fantasías e ilusiones de la vida.
Rosa Montero es su prologuista y hada madrina:
En cuentos con Rosa, publicado por Literálika.




©María José Gómez Fernández

miércoles, 30 de septiembre de 2020

Ocioso. N.N. – Día 200, 30 de septiembre

-¡Eres un CESTO, hijo! -gritaba Herminia mientras perseguía a Carlos por media casa enarbolando una zapatilla que nunca acababa de lanzar a la cabeza del hijo-. ¡Mira, mira cómo has dejado el CUADRO, está para tirarlo!
-Pero mamá… si casi no te das ni CUENTA; si no es porque voy y te CUENTO todo lo que hago…
-¡Anda, que me tienes contenta, todo el día haraganeando!
-¿Y qué quieres que haga? Las cosas están muy mal para trabajar… Y encima me han despedido…
-A ver si te dedicas al CANTO y dejas de volar el dron dentro de casa, ¡caramba!

©María José Gómez Fernández

Publicado originalmente en El Doblao del Arte.

Publicado en Cinco PalabrasRELATO DEL MES DE OCTUBRE (I): JUAN GARAY, MÉDICO, COORDINADOR DE COOPERACIÓN DE UE-CUBA @JUANGARAY1

martes, 29 de septiembre de 2020

La vida es mágica gracias a personas como @BrunaHusky. N.N. – Día 199, 29 de septiembre

¡¡¡Notición!!!

Me subí en el barco de los directos de Rosa como el náufrago que, rescatado, sube a una embarcación, luchando con el oleaje y el temporal en alta mar. Estábamos inmersos en un auténtico temporal, el del confinamiento por la pandemia, confusos durante los primeros días, tomando el control de nuestras reacciones ante la adversidad. Los días eran largos e inciertos, combinando información con horas larguísimas de teletrabajo y pastoreando todo lo que se mueve en una casa. Reconozco que otras personas estaban peor porque tenían problemas graves añadidos. En general nos sentíamos algo perdidos y un poco saturados, y entonces llegó el arca de Noé de los directos con Rosa, nos abrió sus compuertas, y como digo, me subí.


El entusiasmo colectivo y el respaldo de Rosa hicieron posible que se gestara este libro de cuentos en dos volúmenes: En Cuentos con Rosa: Carmín y En Cuentos con Rosa: Chocolate. Podrá adquirirse a partir del 30 de septiembre en formato digital en Amazon y un porcentaje de sus beneficios irá destinado a ACNUR. La obra reúne cuentos diferentes creados en torno a la descripción de dos personajes, así que estos personajes, distintos en cada relato, nos llenan a todos de pinceladas de vida, amor, secretos, intriga, muerte, ilusiones, y ¡cómo no! de carmín, chocolate, palomas e imaginación, mucha imaginación. Mi cuento se encuentra en el volumen Carmín y se titula La acera de enfrente; comentarios de compañeras de proyecto indicaban que estaba bastante bien, y yo, que he leído alguno de los cuentos, también os digo que los que he podido leer merecen bastante ser leídos, así que el siguiente que debe opinar eres tú, y tú, o bueno... también tú y tú, y todo el que quiera disfrutar de literatura escrita por escritores noveles en los que confió Rosa Montero, que para más inri prologa esta obra que publica la editorial mexicana Literálika. ¿En serio te la vas a perder?

Todos estos cuentos son el fruto de un esfuerzo común, de tardes de encierro, de ilusiones sobre la mesa, de encuentros con Rosa Montero, que nos ha ido guiando y nos guía, como un hada con varita llena de tinta capaz de inventar mil mundos y de hacer que otros también podamos inventarlos…

Y ver que tantas tardes de encierro, con el referente de los encuentros con Rosa y la ilusión por crear un cuento son ahora realidad, y que una parte de sus beneficios irá destinada a una causa que lo necesita… ¡¡¡Eso no tiene precio!!! ¡Y el libro tampoco, vaya, que está tirado, fíjate bien en lo que cuesta!

¡¡¡Rosa, los 168 te adoramos!!! Has sido el barco al que me subí en pleno temporal en alta mar, y a partir de ahí, nos tocaste con tu varita mágica llena de tinta e imaginación, llenando nuestras horas que se hacían largas esperando el próximo encuentro contigo. Tardes de encuentros que para mí han sido como volver a casa después de mucho tiempo.


Lo supimos más tarde, pero eras Rosa-Raluca, eras #LaBuenaSuerte y nos hiciste raluquear -lo supimos más tarde también-. Estoy encantada y orgullosa de formar parte de este proyecto, y lo digo a boca llena!!!

¡Gracias a todos los compañeros y compañeras del libro!, ¡gracias también a Carmen Terán, creadora de las portadas! Y sobre todo, ¡¡¡gracias a Rosa-Raluca por su enorme generosidad, por su maestría, por su magia, por su poderío y por sus libros!!!

Te queremos una "jartá" Rosa Montero 🤗

Aquí están las palabras de Rosa, explicando el proyecto y presentando el libro:

Esta bonita historia empezó el 14 de marzo, con el confinamiento. Era tal la angustia reinante que

pensé en hacer algo para intentar animarnos un poco. Y se me ocurrió organizar encuentros en vivo

en mi Facebook todos los miércoles y sábados. Muy pronto las citas se convirtieron en un taller de

escritura creativa; fueron seguidas en directo por cientos de personas y en diferido por miles.

Provenían de diversos rincones del planeta y se arremolinaron en torno a mí, pillándome tan de

sorpresa con su apasionado entusiasmo que me vi arrastrada, o más bien levantada en volandas. Ese

hermoso huracán me hizo volar.

Hicimos diversos ejercicios, y uno de ellos consistió en definir un personaje con sólo dos frases.

Mandaron más de cuatrocientas definiciones; escogí seis, y entre ellas la gente votó dos. Para

entonces llevábamos más de tres meses de taller y decidí poner punto final. Pero les sugerí que no

dejaran de escribir y que redactaran un cuento en el que interactuaran los dos personajes. ¡Madre

mía! Fue como tirar una piedra contra un panal de abejas: inmediatamente se levantó un enjambre

zumbando y brillando y dibujando rizos en el aire. Rosely Dalterio dijo que deberían hacer un libro

con los cuentos; Andrea Aquino propuso que yo escribiera el prólogo, a lo que accedí de inmediato.

Enseguida la española Alejandra Albert y la mexicana Chantal Mas abrieron dos grupos de

Facebook para organizarlo todo. Y se pusieron a revolotear y a fabricar miel de manera afanosa.

Para ello formaron varios equipos: de administradores, de editores y de diseñadores gráficos.

Decidieron hacer dos libros y donar las ganancias a ACNUR. No tengo palabras para expresar la

increíble labor que han desarrollado, el impecable nivel profesional. Al final reunieron ciento

sesenta y ocho relatos; provienen de veinte países y sus autores tienen entre doce y setenta y seis

años. Los he leído todos: son buenísimos, algunos en verdad extraordinarios. Ha sido una especie de

fiebre colectiva, un brote de genialidad que se ha extendido como un incendio a través del mundo:

casi puedo visualizar el globo terráqueo chisporroteando aquí y allá con el entusiasmado afán de

estos locos divinos. Los libros saldrán el treinta de septiembre, en versión digital, en la editorial

mexicana Literálika. Esta explosión de creatividad y empática alegría ha surgido en la más negra

noche de la pandemia. Todo lo han hecho ellos, incluso poner los títulos (En Cuentos con Rosa,

Carmín, y En Cuentos con Rosa, Chocolate). Es una prueba innegable de que la luz y la esperanza

existen.

Rosa Montero.

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©María José Gómez Fernández

lunes, 28 de septiembre de 2020

Ni héroe ni heroína. N.N. – Día 198, 28 de septiembre

Atravesaban la plaza agarrados el uno al otro, más como dos en peligro de caer, por caminar trastabillando, que como una pareja amantísima; los dos tan delgados que parecían juncos al viento. El Feo y La Canija iban a pillar algo a la esquina cerca del cine San Fernando; no mucho, que la pasta no es chicle y no les iba a dar para tanto. Después se irían, "de tranquis" a meterse sendos picos a un lugar apartado en el Barrero, entonces una zona llena de basuras y poco recomendable para pasear. En los últimos tiempos habían logrado mejorar sus paupérrimos ingresos gracias a la intervención de un benefactor que les salió como por arte de magia, un profesor universitario que de pura casualidad los conoció y quiso ejercer de Pigmalión: El Feo encontró acomodo limpiando en un supermercado de barrio -no era gran cosa, pero trabajaba cuatro horas, toda una hazaña para él-, y La Canija tenía que acudir a la casa del profesor para atender labores domésticas. Ambos habían dado al profesor su palabra de cumplimiento. Dos días a la semana, al terminar su trabajo, La Canija esperaba a El Feo en la casa del profesor y éste les instruía repasando con ellos lectura, escritura y otras disciplinas a nivel de sexto de primaria, y todo iba realmente bien porque estaban contentos por la oportunidad de aprender y porque el profesor, orgulloso, les hacía ver sus avances.

Los demás días de la semana corrían el peligro de verse envueltos en cualquier desamparo del azar, incluso tentaban a la suerte y volvían a sus antiguas fuentes de ingreso, aún no abandonadas: pequeños hurtos de El Feo y prostitución barata de La Canija, pero de esto el profesor no sabía nada.

Se despidieron en torno a las 11 de la noche con un fugaz beso en los labios -¡tan enamorados seguían!-. El Feo fue a sus asuntos para birlar algo por ahí; La Canija se puso a hacer dedo a las afueras de la ciudad, en dirección a la playa. Tuvo suerte y pronto subió a un coche.

Dos días después, el periódico refería que una mujer joven, cuya descripción correspondía con la de La Canija, había sido hallada sin vida en las dunas de la playa. No había muerto por sobredosis de un mal pico sino cosida a puñaladas. El Feo la lloró durante mucho tiempo, sin poder olvidarla.

©María José Gómez Fernández

Con este relato participo en la convocatoria de @divagacionistas con #relatosPicos de septiembre 2020. Basado en una historia real ocurrida a finales de los años 80 en una ciudad del sur de España.

Publicado en Divagacionistas.

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